miércoles, 18 de febrero de 2009

Caer... A veces es lo único que deseo...
Caer... La única esperanza de mi corazón...
Caer... Mientras veo que mi cuerpo se destroza...
Caer, como si aun fuese la primera vez...
Caer... A veces es la primera y única salida...
Caer... El grito del ayer me anhela...
Caer... Mientras el viento juguetea con mis cabellos rizados...
Caer, como si aun tuviese alguna oportunidad...

Aislada de la humanidad suelo vivir...
Deseando perderme en los ojos de la oscuridad...
Esperando pronto caer sin parar...
Esperando pronto dejar de respirar.

Siento que poco a poco mi mente se va hundiendo en un mar sin fin...
Siento que mi corazón lentamente va muriendo...
Siento que sin mi luna, mis noches ya no tienen gracia...
Siento que si mi vida acaba, no sucedería nada.

Y luego nada... Sólo palabras que susurra el viento.
Y luego nada... ¿De qué sirven los lamentos?
Y luego nada... Me he vuelto un espécimen insensible.

De tanto caer ya no tengo sentimientos...
De tanto tener sentimientos, ya no puedo caer...
De tanto destruirme, es como si ya no existiera...
De tanto existir, es como si ya no pudiese destruirme...

Y la luz del sol quiere alumbrarme...
Mas yo, en las penumbras de la eternidad quiero quedarme.
El destino a veces quiere guiarme...
Pero yo no quiero sentirme obligada a seguir adelante.

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